Te doy mi llave


Afirmamos


“Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, que tengáis vuestro motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna, como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa corriente de la historia y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno. Esa corriente tiende hacia mayor justicia, mayor libertad (...)
Esos derechos, cuyo programa recoge la Declaración Universal de 1948, son universales. Si os encontráis con alguien que no se beneficia de ellos, compadecedlo y ayudadlo a conquistarlos”.

“¡Indignaos!”, Stéphane Hessel, 2010.

En 2016 más de 5.000 personas murieron en el Mediterráneo. 65 millones en todo el mundo han tenido que abandonar sus hogares por diversos motivos (persecución, violaciones, trata, guerra, terrorismo…).
Cuando llegan a Europa, la respuesta es una política de exclusión y un intento de hacerlos invisibles. Una negación de “sus” derechos (que son los “nuestros” también, no lo olvidemos), y un trato que, poco a poco, va reduciendo a la nada lo más fundamental de cualquier ser humano: la dignidad.
Somos conscientes de que lo que hacemos desde "Te doy mi llave" es algo pequeño dentro de este gran sistema que necesita la guerra para perpetuarse (no nos engañemos, la industria bélica es uno de los negocios más rentables). Sin embargo, es nuestro compromiso, basado en el respeto y el reconocimiento de la diversidad humana.
Es nuestra pequeña aportación al “otro mundo es posible”.
No se trata de hacer caridad, los migrantes no necesitan paternalismo, lo que necesitan es que se reconozcan sus derechos, libertad para moverse, una relación de iguales.
“Te doy mi llave” no es sólo ayuda para satisfacer las necesidades más básicas, lo que, por descontado, es fundamental.
Queremos también establecer relaciones de respeto al otro como individuo. Desafiar los valores de la “moral del éxito” y reivindicar los de la justicia.
Queremos que nuestra voz sea más alta que la que alzan los guardianes del “status quo” que consideramos que nos pertenece por derecho.
No afrontamos una crisis migratoria, sino una crisis de valores. La solidaridad y la justicia desde un punto de vista global, son parte indiscutible de la solución. El respeto y la defensa de los Derechos Humanos es una obligación de quienes nos gobiernan. Exijámosles que la cumplan.
Dejemos de asumir el discurso mediático del miedo al otro. Un discurso vacío y opaco que apela a la identificación de la migración con la ilegalidad, la delincuencia y el terrorismo.
Un discurso al servicio de los poderes económicos y políticos que quieren convencernos de que no se trata de una huida desesperada de la miseria y la guerra, sino de un intento por robarnos el espacio que “nos pertenece” (a nosotros, y no a ellos).
"Considerando esencial que los Derechos Humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión."
Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Nosotros



Somos un equipo de personas (bueno, no solo...) voluntarias, convencidas de que los Derechos Humanos y la Justicia no pueden echarse al olvido. De que son mucho más que rótulos bonitos o leyes asumidas para no cumplirse. Convencidas de que la lucha por la dignidad de todo ser humano debe ser un proceso colectivo. Conscientes de la necesidad de plantear otras posibilidades, otras formas de estar en el mundo. ¿Nos acompañas?

Ana Kontos


Madrid


Psicóloga, viajera y activista por decisión.

En Lesbos aprendí todo lo importante. El valor del otro y nuestra responsabilidad como seres humanos. Creo en la solidaridad y en la capacidad que todos tenemos de construir algo.

Dina


Madrid


Las mejores cosas de la vida no son cosas.

Pasé un mes compartiendo mi afecto, mi simpatía y miles de pelotas con los niños que lo han perdido casi todo. Casi todo, menos la sonrisa. Y ya no quiero hacer nada más en la vida.

Eugenio Grondona


Madrid


A donde quiera que vayas, ve con todo tu corazón.

40 años en el sector financiero, me han enseñado a pisar el suelo y a valorar el interés por la vida. Soy quien se encarga de las cuentas de "Te doy mi llave", siempre disponibles para cualquiera que quiera verlas.

Juan Luis Pérez


Navarra


No será fácil, pero valdrá la pena.

Viajar por el mundo me ha enseñado que no todos los seres humanos tienen la misma suerte que yo, aunque si los mismos derechos. Así que, aquí estoy, dispuesto a luchar por ellos.

¿Quieres saber más?

info@tedoymillave.com

DONA

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