Las maravilllosas norias de Hama
Una realidad incómoda
5 abril, 2017

Hoy termina el plazo

Foto: Growing up in detention

31 de octubre de 2017.

Hoy termina el plazo para el cierre del centro

australiano de refugiados en Manus.



Cerca de 1.000 personas refugiadas y solicitantes de asilo, cuyo “delito” es, o bien haber huido de sus países en conflicto (Afganistán, Somalia, Pakistán, Siria), o bien haber escapado de la discriminación étnica (minorías Rohinya). En fin, intentar salvar sus vidas.

Australia, “ese paraíso” colonizado por inmigrantes hace no muchos años, desarrolla una de las políticas de inmigración más duras del mundo.


Acuerdos para no asumir compromisos de asilo



En 2002 Australia puso en marcha la “Solución del Pacífico”, otro de esos “acuerdos”… Se trataba, simplemente, de dificultar al máximo los procedimientos de solicitud de asilo en suelo australiano. ¿Por qué un país que suscribió el estatuto de refugiados en 1951, iba a hacer tal cosa?

Por supuesto, para salvaguardar la seguridad de los que huyen de la guerra, el hambre o la discriminación. Ya se sabe… intentar llegar al “primer mundo” en una barcaza de mierda es MUY peligroso. Mucho más que quedarse a esperar cual es la bomba que matará a tus hijos.

 

 

En virtud de estos acuerdos y para evitar responsabilidades relacionadas con la legislación internacional, Australia enviaba a los migrantes interceptados en el océano, a islas del Pacífico;  y allí, ya “tranquilamente”, se evaluarían sus peticiones de asilo. Cuando leí esto, no podía creerlo…

¿Hay islas-países tan generosos que acogen a los refugiados sin preguntar nada más???? Bueno, no es del todo así. Australia y Papúa-Nueva Guinea llegaron a un acuerdo para crear estos centros de detención a cambio de dinero, mucho dinero.

En 2008, el Gobierno Laborista derogó los acuerdos parcialmente y los centros se cerraron, hasta su reapertura en 2012.


¿Qué hace Australia para ser la envidia

del mismísimo Trump?


La política de inmigración australiana se ha convertido en un “faro” para los líderes de la extrema derecha europea, argumentando que se trata del “único modelo viable” (Yohann Faviere, Front National).

La Solución del Pacífico permite a Australia encerrar a los refugiados que intentan llegar a suelo australiano en centros de detención de terceros países. Deslocalizar la inmigración… Desde 2013, a Australia no han llegado prácticamente inmigrantes por mar. Los que han intentado hacerlo, han terminado en los campos de detención de las remotas islas de Manus y Nauru.

Las condiciones de estos campos han sido denunciadas por diversos organismos internacionales y antiguos trabajadores, que afirman que se encuentran entre las peores del mundo. Una investigación llevada a cabo por The Guardian saca a la luz más de 2.000 informes en los que se denuncian abusos, autolesiones, suicidios, violaciones de menores y otros delitos cometidos contra los solicitantes de asilo.

Paul Stevenson, psicólogo experto en traumas, afirma que, “en toda mi carrera de 43 años, nunca he visto más atrocidades que las que he visto en las situaciones de encarcelamiento de Manus y Nauru”.

 

El pasado 27 de abril, el Tribunal Supremo de Papúa-Nueva Guinea declaró el centro de detención de Manus de ilegal e inconstitucional, ordenando su cierre antes del 31 de octubre de 2017. Hoy, el agua y la luz se cortarán y también terminarán los repartos de comida. Sin embargo, los “residentes” en los centros están dispuestos a no irse. No saben ni dónde ni en que condiciones acabarán, así que “más vale malo conocido”.


Ferrovial, una empresa española, muy española


El 13 de Mayo de 2016 Ferrovial compró Broadspectrum, empresa australiana que gestionaba los centros de internamiento de Manus y Nauru, a pesar de que varios organismos australianos (según afirman) enviaron una “alerta a inversores” sobre lo que implicaba la adquisición de la citada compañía.

Según amnistía internacional, Ferrovial registró 1.326 millones de euros de ingresos a través de Broadspectrum durante el primer semestre de 2017.

Parece que a Ferrovial ya no le interesa continuar ganando dinero a costa del sufrimiento de seres humanos; al menos en Australia. A partir de mañana la empresa que seguirá gestionando las instalaciones de Nauru será Canstruct, una empresa familiar australiana.


Chauka, Please Tell Us the Time


Behrouz Boochani es un periodista kurdo iraní que lleva detenido en Manus cuatro años. Boochani fue grabando (con su teléfono móvil) pequeños fragmentos de vídeo dentro del campo de refugiados. Después los enviaba por whatsapp a Sarvestani, que montó “Chauka, Please Tell Us The Time”.

“Esta película es nuestra voz y queremos que la gente de todo el mundo la escuche”. En ella transcurre el día a día de los solicitantes de asilo. Su soledad, su lucha, la monotonía de las horas, los minutos, los segundos y el dolor de estar separados de sus familias.

La película se estrenó en el Festival de Cine de Londres a principios de este mes. Aquí os dejo el trailer.

 

 

Más refugiados a los que dar nuestras llaves. Mas seres humanos sufriendo solo por perseguir su libertad, la posibilidad de vivir dignamente en una tierra que debería ser de todos los que la habitamos, más allá de banderas y territorios.

 

 

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